Está claro que este ejercicio no entiende de edades. Ni de clases. Tampoco de profesiones.
Beneficios físicos
La danza demanda mucha energía y ayuda por tanto a quemar calorías. Los músculos trabajan de manera aparentemente suave, pero en realidad muy intensa, lo cual modela el cuerpo entero, volviéndolo más armonioso y firme. Moverse al son de diversos ritmos musicales aumenta la coordinación y ayuda a adquirir armonía y ligereza. Sabiendo que los movimientos del baile son de tipo mixto, tenemos la doble ventaja de mejorar la eficacia del corazón y los pulmones trabajando al mismo tiempo la tonificación muscular y aumentando la elasticidad de las articulaciones. Bailar ayuda a tomar conciencia de nuestro propio cuerpo y a movernos con ligereza y con una postura correcta.
Ayuda también a trabajar la memoria de manera muy natural, pues por lo menos durante el período de aprendizaje es necesario concentrarse para acordarse de los diferentes pasos y secuencias.
Beneficios Psicológicos
Los ritmos latinos son verdaderamente agradables. Aunque algunas letras son un poco difíciles de "digerir", una vez familiarizados con los pasos principales, podemos verdaderamente divertirnos.Si logramos superar la verguenza de sentir que no logramos movernos correctamente, y si nos dejamos guiar por la música, llegaremos a aprovechar la clase colectiva y a relajarnos completamente. En este sentido el baile representa una excelente terapia anti-stress, un momento para dejarse llevar y descargar todas las tensiones y preocupaciones.
Bailar ayuda igualmente a vencer la timidez : ya que al lograr ejecutar pasos que solían parecer irrepetibles, vamos adquiriendo una gran confianza en nosotros mismos y el cuerpo logra desbloquearse, relajarse y los movimientos se realizan con mayor naturalidad y ligereza.
Beneficios desde el punto de vista social
La danza latina constituye una verdadera oportunidad para desarrollarnos socialmente. Generalmente, si el grupo de alumnos es siempre el mismo se logra con el tiempo un entendimiento natural, mientras se comparte el entrenamiento, pero sobre todo, en un modo de comunicación instintiva basado en el lenguaje corporal: bailar es también una manera de expresar sentimientos, emociones, de seducir, y como consecuencia, se transforma en un instrumento para obtener nuevos logros. Si el grupo con el cual bailamos se entiende bien, ocurre frecuentemente que decide ir a una discoteca juntos o a algún lugar fuera de la academia de baile, ocasión que beneficia las relaciones interpersonales.